Esta obra es un clásico indiscutible de la literatura argentina. Félix Luna utiliza el recurso de la "autobiografía ficticia" para dar voz a Julio Argentino Roca, quien desde su vejez repasa su vida pública y privada. La novela va más allá del dato duro: reconstruye la psicología del personaje, sus ambiciones y la polémica Campaña del Desierto, pintando un fresco vívido de la Generación del 80. Con una prosa ágil y gran rigor histórico, es una lectura esencial para comprender los cimientos, luces y sombras de la Argentina moderna.
