Mucho antes de que Hollywood convirtiera al gladiador rebelde en un héroe de acción, Arthur Koestler usó su historia para escribir este tratado magistral sobre la política y el poder. Esta novela es la primera de su trilogía sobre las revoluciones (junto con El cero y el infinito), y en ella, la Roma antigua sirve de espejo a las utopías fallidas del siglo XX.
Espartaco no solo lidera un ejército de esclavos; intenta fundar la «Ciudad del Sol», una sociedad de iguales en medio de la barbarie. Pero pronto descubre una verdad amarga: para derrotar a la tiranía, a veces es necesario convertirse en tirano. Koestler explora con lucidez implacable cómo los ideales más nobles pueden corromperse por la necesidad de disciplina y la "ley de los desvíos". Una lectura obligatoria para entender por qué las revoluciones suelen devorar a sus hijos.
