Desde la caída de Granada hasta la Roma de los Médici, Amin Maalouf reconstruye la vida extraordinaria de Hassan al-Wazzan, el geógrafo que cruzó el Mediterráneo y las barreras de la fe. Exiliado, viajero y diplomático, León encarna el puente viviente entre el Islam y la Cristiandad en un siglo XVI convulso y fascinante.
Más que una novela histórica, es la confesión de un hombre que se negó a ser extranjero en ninguna tierra. Con una prosa sensual y erudita, el autor nos transporta de los zocos de Fez a los palacios papales, tejiendo una aventura inolvidable sobre la identidad, el exilio y la tolerancia. Un clásico imprescindible.
