Parece imposible, pero el mismo autor que retrató la dureza de la Gran Depresión dedicó sus últimos años a perseguir un sueño medieval. John Steinbeck no se limita a traducir las leyendas de sir Thomas Malory; las reescribe para buscar al ser humano que respira debajo de la armadura.
En esta versión moderna y apasionante, Lanzarote no es un arquetipo de bronce, sino un hombre torturado por la culpa; y Ginebra es una mujer atrapada en una tragedia muy real. Steinbeck limpia el polvo de los siglos para entregarnos un Camelot donde la magia convive con la psicología moderna. Es la obra perfecta para quien quiera entender por qué estas historias nos siguen fascinando mil años después.
