Emma Bovary, atrapada en un matrimonio monótono y en la asfixiante vida de provincias, busca escapar de su realidad a través de fantasías románticas y relaciones adúlteras que la consumen. Gustave Flaubert inaugura con esta obra el realismo moderno, retratando con una precisión casi clínica la insatisfacción humana y el choque brutal entre los sueños y la vida cotidiana.
