Atenas, el calor sofocante, el tráfico imposible y un comisario que preferiría estar patrullando en su viejo Mirafiori antes que soportar unas "vacaciones" forzadas por salud. En Defensa cerrada, Petros Márkaris nos presenta a un Kostas Jaritos convaleciente, aburrido de la dieta estricta de Adriani y desesperado por volver a la acción.
El crimen, por suerte para él y desgracia para la víctima, no respeta bajas médicas. Durante unas vacaciones en una isla para recuperarse, la tranquilidad se rompe. Un empresario de la noche y dueño de un equipo de fútbol de tercera división cae muerto. Lo que parece un ajuste de cuentas local destapa una red de corrupción, partidos amañados y negocios sucios que salpican mucho más arriba de lo que parece.
Con su habitual cinismo y una mirada crítica a la sociedad griega, Jaritos investigará desde la barrera, sorteando a sus superiores y dejándose guiar por su instinto. Una novela negra con sabor a gemistá, donde la intriga se cocina a fuego lento y la justicia, como el tráfico de Atenas, tarda pero a veces llega. Imprescindible para amantes del noir mediterráneo.
