El teniente Mario Conde se despierta con resaca, el sonido de un teléfono insistente y una misión que detesta: encontrar a Rafael Morín, un alto funcionario del Ministerio de Industrias que ha desaparecido el fin de semana de Año Nuevo. Pero el caso tiene trampa: Morín fue compañero de escuela de Conde, el chico brillante y disciplinado que encarnaba el ideal del "hombre nuevo", todo lo contrario al detective, un aspirante a escritor cínico y desordenado.
Leonardo Padura inaugura aquí su célebre serie, sumergiéndonos en una Habana invernal y decadente. Entre cigarros y tragos de ron, la investigación policial se transforma en un ajuste de cuentas con la memoria. Conde no solo busca a un desaparecido; escarba en las ilusiones perdidas de su generación y descubre que, bajo la fachada de la perfección, la realidad suele estar podrida. Un noir caribeño imprescindible.
