Catalina y Juan dejan Buenos Aires rumbo al sur, pero no van de paseo: van a probar una vida nueva en la casa de infancia de él. Lo que comienza como un proyecto idílico de mudanza y naturaleza pronto revela sus grietas.
Olivia Gallo construye una novela de atmósfera hipnótica donde el paisaje patagónico deja de ser una postal para volverse algo hostil y asfixiante. Entre dulces caseros y silencios incómodos, la protagonista descubre que su pareja es un desconocido en su propio territorio y que el amor, a veces, transforma a las personas en fantasmas. Un relato sutil y perturbador sobre el desarraigo y la fragilidad de los vínculos cuando se los saca de su hábitat.