Antes de descubrir el inconsciente, un joven y ambicioso Sigmund Freud creyó haber hallado la panacea universal: la cocaína. Esta selección reúne sus textos del periodo 1884-1887, donde defiende con entusiasmo casi ingenuo el uso terapéutico de esta sustancia para tratar desde la depresión hasta la fatiga.
Lejos de la apología, este libro es un documento histórico fascinante. Nos muestra a un Freud falible, experimentando en carne propia y luchando por hacerse un nombre en la medicina, sin sospechar aún el lado oscuro de su "droga mágica". Una lectura reveladora sobre los errores que construyen la ciencia.
